Javier Echeverría Esponda comenta las transformaciones provocadas con la lectura y escritura en la Red PDF Imprimir Correo electrónico
Jueves 25 de Febrero de 2010
Filósofo, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y experto en el análisis de la sociedad de la información. 
 
 
ODAI: Usted ha manifestado que cuando algo cambia en la estructura de la escritura, como ocurre con la incursión de la Sociedad de la Información, algo muy profundo cambia en las culturas, ¿cuáles son esas grandes modificaciones?

Los cambios fundamentales son de espacio y tiempo. No sólo las relaciones han cambiado sino también las acciones. El libro permitió relacionarse a distancia, se distribuía como entidad. El creador podía actuar a distancia. El libro en red es la gran transformación, es más fácil distribuirlo, comprarlo e incluso se produce en múltiples lugares a la vez.

Los jóvenes en la red social están escribiendo y leyendo, generando al respecto un debate interesante, porque es una lectura y escritura sin el libro. Es un dialogo hablado, con intercambio de fotos y videos. Lo hacen todo los propios jóvenes. 

Javier Echeverría Esponda comenta las transformaciones provocadas con la lectura y escritura en la Red

 
ODAI: ¿Cómo se modifica el rol del autor y el consumidor en el modelo de escritura y lectura electrónica?

Los creadores emergen en la propia red social. Son creadores motivados por ésta. El cómo emergen las buenas prácticas de escritura en las redes sociales requerirá de un estudio de la escritura multimedia, de los recursos gráficos, las imágenes y los sonidos. 

Es importante considerar que en las diversas culturas es imprescindible distinguir entre las la lectura y la tecnolectura. Porque aquella comunidad que no disponga de su lenguaje en la red, que no haya sido alfabetizada para ésta, padecerá la brecha digital. Las lenguas que no pasaron a la escritura de Gutemberg no lograron sobrevivir. Una salida para enfrentar el reto de hoy es hacer acciones enérgicas entre todos de tal forma que desde la infancia, en el espacio de la escuela, se introduzcan habilidades de la tecnoescritura, para que entre ellos, los niños y niñas, se escriban.

ODAI: En ese entorno, ¿cuál debe ser el rol de los editores?

Los editores continúan detectando con sus mecanismos clásicos. Pero deberían detectar navegando en la red los nuevos creadores. La recomendación que yo les haría es que tengan sus lectores en las propias redes sociales. Un editor tendría que detectar donde emergen las nuevas prácticas de lectura, dándoles a esos creadores apoyo y confianza, deben potenciarlos.

ODAI: Considerando, como usted lo ha afirmado, que las bibliotecas universitarias y posteriormente las bibliotecas públicas, fueron uno de los motores de la cibercultura en el último cuarto del siglo pasado, ¿Qué papel entrarán a jugar estas instituciones en el nuevo entorno? y ¿cuáles son sus retos?

Las bibliotecas se han adaptado bien al nuevo entorno. Y entre quienes se han adaptado mejor al sistema están las publicaciones científicas. La pregunta es cómo replicar creativamente el referente de las bibliotecas universitarias de acceso libre al conocimiento. Téngase en cuenta que allí lo que anima la puesta a disposición es que todos los investigadores ponen en el repositorio sus escritos, la versión beta de una publicación que ya hayan culminado.

Un mecanismo reciente que se logró después de haberse firmado la Declaración de Berlín. (Aprobada el 22 de octubre de 2003 para el Acceso Abierto al Conocimiento en Ciencias y Humanidades. A ésta sólo se adhieren universidades y centros de investigación, fue promovida por el Max Planck de Alemania y cuenta con 274 instituciones vinculadas a la fecha). Una experiencia que podrían también hacer las bibliotecas escolares y las bibliotecas públicas, considerando que el sistema funciona por mérito. Aquel investigador cuyas publicaciones son más leídas es quien termina siendo más retribuido. Es otro mecanismo de gestión que ha dado un paso de adaptación a la ciencia.

ODAI: Más allá de los retos que plantea la incursión del e-book, ¿qué otros bienes y servicios culturales se enfrentan a las nuevas artes de la escritura electrónica?

Hay un cambio de gran profundidad y un cambio con la sociedad postindustrial. No podemos hablar de industrias culturales, habrá que hablar es de creación en la sociedad de la comunicación, del conocimiento. Porque en este momento hay una reconversión industrial hay preguntarse qué piensan los jóvenes de estas cuestiones, cómo van hacer para ganarse la vida y cómo lograrán gestionar sus derechos adecuándolos a la economía del conocimiento Fin