| José Luis Caballero opina sobre la compra y venta de derechos en América Latina |
|
|
|
| Lunes 30 de Noviembre de 2009 | ||
ODAI: ¿Cuáles son los retos en la compra y venta de derechos para el entorno digital? Creo que el gran reto que seguirá prevaleciendo en el entorno digital será el del control de las obras. Ese es uno de los puntos medulares en esta materia, porque finalmente cuando se pierde el control en el entorno digital se está perdiendo prácticamente todo. En la venta del ejemplar físico se tienen inventarios muy transparentes, por ejemplo, si uno tiene 2000 ejemplares se calcula el monto de la remuneración que corresponda. Inclusive hablar de ejemplar es curioso en el entorno digital porque al no haber una copia física, se dificulta establecer mecanismos que delimiten las formas bajo las cuales los usuarios pueden descargar y utilizar las obras que son de alguna manera puestos en este tipo de medio ausente del soporte físico. ODAI: ¿Cuál es su opinión sobre los nuevos modelos de negocio en el sector editorial? En este fenómeno de convergencia tecnológica y la aparición de estos organismos, la figura del editor, como tradicionalmente la hemos venido conociendo, empieza a perder una enorme vigencia. Los autores empiezan a darse cuenta que a través justamente del empleo de los propios recursos que la red está ofreciendo como son todas las redes sociales, la divulgación de sus obras se convierte en una tarea en donde la figura del promotor, se desdibuja progresivamente y en donde el margen de ganancia de los autores se empieza a potenciar o a tener un crecimiento muy importante. Hoy las redes sociales se convierten en vehículos fundamentales de recomendación de boca en boca. Finalmente sin conocer al vecino, sin conocer al otro usuario de Twitter o de Facebook, dejamos que a través de estas nos den recomendaciones de un libro que en el entorno ha resultado absolutamente maravilloso, ya sea en el formato físico o en el formato digital, el cual parece empezar a proliferar creando nuevas generaciones de consumidores. Mi generación todavía está acostumbrada al libro físico, a la delicia que produce tomar un ejemplar, sentarte y quizá con una buena taza de café poder leerlo con tranquilidad, cerrarlo, olerlo y dejarlo sobre una mesa; pero las nuevas generaciones de alguna manera han nacido en un entorno en donde el ejemplar físico fácilmente puede ser sustituido, sin ningún sentimiento de pérdida, por una pantalla de computadora o por una pantalla de un teléfono como el Iphone o un Blackberry, desde la cual pueden leer grandes cantidades de volúmenes de información como si se tratara justamente del soporte ideal o idóneo. Lo que sí es un hecho incontestable en este momento es que estos grandes portales de las redes sociales se están convirtiendo en motores de promoción brutales para la difusión de los nuevos libros. ODAI: Desde su punto de vista, ¿Cuál es la agenda pendiente en materia de derechos de autor en este momento en México? Creo que la primera y más importante de las citas que los mexicanos tenemos que enfrentar es la del respeto al derecho de autor, algo que aún no hemos logrado permear de manera masiva entre la población. Incluso tampoco las autoridades han tomado conciencia del volumen de la lesión o del daño que se provoca no solamente a los autores o titulares de derechos de autor sino a las grandes inversionistas del derecho. El mensaje que se transmite hacia la población en general parece decir que las obras efectivamente son de todos y que pueden ser utilizadas de forma absoluta y totalmente libre y gratuita, sin reconocer que en todos estos procesos de creación hay gente que vive del producto. Por lo tanto, la primera gran cita a la que tenemos que comparecer es a la de la educación en el derecho de autor, para dejar claro el mensaje en los niños que el trabajo creativo de los demás es producto de un esfuerzo humano, que los creadores tienen derecho a vivir dignamente de su trabajo y que la reproducción y utilización de esas obras debe estar siempre sometida a la remuneración justa y equitativa correspondiente. Cuando ese mensaje llegue a la sociedad entonces empezaremos a darnos cuenta de que tenemos un público o un usuario más educado, más consciente, y sobre todo, respetuoso de los derechos de terceros. Eso es lo que engrandece finalmente a las naciones y sus acervos culturales, porque el respeto y el fomento al incremento del acervo cultural se traducen a su vez en la permanencia de las costumbres y de las ideas de los pueblos |









