Gemma Lluch cuenta su experiencia como socia de CEDRO PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 12 de Enero de 2009
Filóloga
Catedrática de la Universidad de Valencia


 
ODAI: Cuéntenos un poco sobre su visión de las sociedades de gestión colectiva de derechos reprográficos:

GEMMA LLUCH: Todo autor tiene que considerar su obra como una parte de su trabajo, y como tal, tiene ciertos derechos sobre la misma. El hecho que una asociación pueda regular la manera cómo los otros van a tener acceso a su trabajo es fundamental, porque debe ser el autor quien decide si comparte libremente ese trabajo con los demás o si cree que el esfuerzo que ha invertido en su obra, lo que ha gastado en la compra de libros para sustentar su esfuerzo, las horas dedicadas, la electricidad, el computador nuevo que ha tenido que comprar para realizarlo mejor e, incluso, lo que ha pagado por suscripción a Internet para acceder a las fuentes de información, tiene que tener un precio que está en libertad de decidir.

Gemma Lluch


ODAI: ¿Cuál ha sido su experiencia en CEDRO?

G. LL.: Creo que es fundamental que exista una asociación que aconseje y a la vez, intente proteger el trabajo de cada uno de nosotros. Para mí, en lo personal, pertenecer a CEDRO desde el año 1998 ha sido una muy buena experiencia.

Gemma LluchDesde que CEDRO opera en España he visto claramente como las fotocopias se reducen sustancialmente. Anteriormente se trataba de un negocio que no revertía al autor, por el contrario, se permitía el enriquecimiento de terceros a costa de nuestro trabajo, sin ningún tipo de esfuerzo diferente a comprar dos máquinas fotocopiadoras y realizar reproducciones no autorizadas de nuestras obras. En un momento dado la situación de las fotocopias estuvo tan generalizada, que muchas veces las personas dejaban de comprar un libro que costaba 5 euros, para pagar 4.50 euros en la fotocopiadora por el mismo texto, sabiendo que por 50 céntimos más se estaba pagando el sueldo del diseñador, el sueldo de los editores, el sueldo del librero y muchos otros sueldos de personas que estaban allí trabajando. Comprar fotocopias significa dejar a muchas personas en la calle y creo que es esta la perspectiva desde la cual debe verse el problema. No es sólo el del autor, sino de todas las personas que intervienen a la hora de hacer un libro y de los profesionales o técnicos que pueden desaparecer simplemente por la fotocopia.

CEDRO ha ayudado mucho a concienciar a todos los ciudadanos que hacer fotocopias es destruir personas y destruir puestos de trabajo.

ODAI: ¿Al decir que se han reducido las fotocopias podemos concluir que se ha aumentado la compra de libros como tal?

G. LL.: Sí, yo creo que sí. Esas cifras me imagino que las tendrá CEDRO, pero creo que si lo hemos notado en determinados libros como autores. Tenemos ejemplos particulares que podemos ver que se ha incrementado la venta del libro. A mayor control sobre las fotocopias podemos vender más libros y, en ese caso, las pequeñas editoriales han funcionado mucho mejor en el sentido que han aumentado sus ingresos.  

Gemma LluchSi cualquier persona puede conseguir cualquiera de las obras disponibles de manera gratuita, para qué se van hacer más obras. El derecho de cada persona consiste en decidir a quien invita a su casa y a quien no invita, sucede igual con las obras. Imagínese que alguien que no ha invitado a su casa, simplemente llega toma todo lo que hay en la nevera y se va. De alguna manera la fotocopia y la reproducción ilegal de las obras es eso. Somos los autores quienes debemos decidir. Personalmente muchos de los artículos que tengo publicados de investigación están colgados en la red y cualquier persona los puede bajar, pero ha sido mi decisión y se debe a que en gran medida ese esfuerzo ha sido remunerado previamente de alguna manera. Pero hay muchos otros tipos de obra que no han sido pagados previamente y hay muchos autores que quieren y tienen el derecho a vivir de su trabajo.

La fotocopia condena a que la gente no pueda vivir de su trabajo, logrando que ese oficio no tenga la dignidad que se merece. Si a una persona no le van a pagar, no puede dedicarse a eso.

ODAI: Háblenos por favor de los servicios de asistencia social que le presta CEDRO  a sus afiliados

G. LL.: En España la gestión colectiva tiene un aspecto muy importante:    consistente en la asistencia personaliza. Por ejemplo, en el caso que conozco de CEDRO, les paga a sus asociados un porcentaje de regalías por aquellas fotocopias que no puede llegar a controlar, revirtiendo ese dinero en cada uno de los autores. Además, otorga unas ayudas para todas esas necesidades sanitarias que no están cubiertas dentro de los seguros médicos. Asimismo, tiene un paquete de auxilios para la jubilación de los autores mayores, para los autores que se dedican únicamente a la escritura y que tienen alguna incapacidad que les impide trabajar por un tiempo, CEDRO les da un dinero para que mantengan eso. Son una serie de servicios pensados para el autor como persona, los cuales están muy bien y valen la pena Fin