El 3D al rescate del cine PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 10 de Mayo de 2010

El 3D al rescate del  cineLa revista The Economist destaca en su edición del 6 de mayo el repunte de la asistencia a cine a nivel mundial (artículo en inglés). Se trata de una tendencia sostenida a lo largo de los últimos cinco años y de carácter global.

Este crecimiento en los ingresos de taquilla, contrasta con las disminuciones en ventas de formatos físicos (DVD, Blu-Ray, otras copias digitales). El primero se estima en una magnitud del 25% para el periodo 2005-2009; una mirada más cercana a estas cifras revela que no obstante el crecimiento del mercado en Estados Unidos y Canadá ha sido un robusto 20%, el crecimiento para el resto del mundo se encuentra alrededor del 35%, de forma que la participación del mercado norteamericano se reduce a poco más de un tercio del total global, en contraste con su peso relativo de más del 40% a mediados de la década pasada.

No obstante lo anterior, la disminución en ventas de formatos físicos es preocupante. Se estima que las ventas de DVD en los Estados Unidos disminuyeron 17% solo en el periodo 2008-2009. Esta tendencia, en menor escala, es similar en el resto del mundo; tendencia preocupante, no obstante las ventas de DVDs nunca han sido tan importantes como en el caso norteamericano.

Las causas principales de estas dos marcadas tendencias parecen ser dos nuevos modelos de negocio. Por un lado, todo indica que el auge de los efectos especiales ha recuperado el interés de la audiencia por la pantalla grande. Se destacan éxitos de taquilla como Avatar, Alicia en el País de las Maravillas y Iron Man. De igual forma los nuevos modelos de renta, en particular Netflix en los Estados Unidos, están desplazando las ventas en formatos físicos en las preferencias de los consumidores.

Falta ver que efecto tendrán estas tendencias y los motores de sus causas en Iberoamérica. Por un lado el tipo de películas que parecen impulsar este boom taquillero no son el fuerte de la producción audiovisual de la región, mientras que la penetración de los nuevos modelos de renta es prácticamente nula Fin