Brasil: Proyecto de Ley para crear Bono-Cultura que incentiva las IPDA PDF Imprimir Correo electrónico
Viernes 31 de Julio de 2009
Brasil: Proyecto de Ley para crear Bono-Cultura que incentiva las IPDAEl pasado 23 de julio, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, presentó el Bono-Cultura. Una tarjeta que les entregarán los empleadores a sus funcionarios mensualmente para que puedan acceder a bienes y servicios culturales, tales como películas, espectáculos teatrales y libros.
 
El proyecto del bono presentado la tercera semana de julio a la Cámara de Representantes con mensaje de urgencia, deberá aprobarse en un plazo máximo de 45 días; trasladarse al Senado de la República y luego remitirse a sanción presidencial, para que este entrando en vigor en el transcurso del año 2010, como espera el gobierno.
 
En caso de aprobarse el proyecto de Ley, que daría paso a la implementación de la medida, se espera que el consumo cultural en el país aumente en 319 millones de dólares, incrementando significativamente la renta de los artistas y generando de paso, nuevos puestos de trabajo en el sector de las Industrias Protegidas por el Derecho de Autor.

La medida, según cálculos del Ministerio de Cultura, beneficiará a 12 millones de personas que hasta la fecha no podían participar de este mercado. Porque como lo ha reiterado el Ministro de esta cartera, Juca Ferreira, los brasileños que acceden a la cultura son menos del 20%. No es raro así, que el sólo 14% de ellos vayan a cine una vez por mes, el 96% nunca haya acudido a un museo, el 78% nunca asistiera a un espectáculo de danza y el 93% jamás hubiera tenido acceso a una exposición de arte.

Es la primera vez en este país que la producción de bienes y servicios culturales busca fomentarse de forma masiva desde el lado de la demanda. Tradicionalmente este gobierno y los demás de la región iberoamericana habían privilegiado la inversión de la cultura estimulando la creación cultural como tal. Existen, por ejemplo, gran diversidad de incentivos educativos, de financiación directa mediante créditos o premios, así como tributarios orientados al creador, intérprete y ejecutante. Por lo cual, el bono-cultura representa un cambio total de paradigma, al estimular es el gasto en los diferentes subsectores y otorgándole un subsidio al consumidor.

Serán los consumidores brasileños quienes terminarán definiendo los contenidos que se producirán y distribuirán en el circuito de ese país. No en vano, el Ministro de Cultura durante la presentación del bono informó que la utilización de la tarjeta magnética le permitirá establecer una base de datos con información sobre los bienes culturales más consumidos y el perfil de los demandantes, para que posteriormente esta información sea un insumo a la hora de formular las correspondientes políticas públicas.

Por ahora, la discusión frente al tema se ha dado entorno al sistema de financiación del bono. Ya que según establece el proyecto de Ley, las empresas que declaren renta serán aquellas que podrán otorgar este incentivo mensual a los empleados que ganen hasta cinco salarios mínimos; es decir, menos de 1.235 dólares al mes. Si el trabajador recibe honorarios superiores a dicha suma tendrá derecho a la tarjeta mensual sólo si paga entre el 20% y 90% de su valor, dependiendo del monto de sus ingresos. 

En contrapartida, las empresas que participen del bono recibirán hasta el 1% de descuento anual en su impuesto sobre la renta. Si la institución está sometida a otro régimen tributario también podrá adherirse al programa, pero en ese caso deberá contabilizar el rubro como gasto.

La medida impulsada desde Brasilia ha conducido al pronunciamiento de varias voces de la gestión cultural a su favor. Entre ellos, Gustavo Dahl, director de la Agencia Nacional de Cine (ANCINE), comentó que: “el bono-cultura es  absolutamente fundamental para viabilizar que más brasileños vean películas del país. Tengo la seguridad que los representantes a la cámara y los senadores van a acoger el proyecto.” Con una posición también muy positiva, Ícaro Martins, presidente de la Asociación Paulista de Cineastas, se refirió al proyecto. Para él, este “ayudará a recuperar el público del cine brasileño, por lo que esperamos que entre en operación rápidamente y que a mediano plazo se convierta en un incentivo exponencial.”

Los principales artículos de la propuesta legislativa son:

Artículo 2. El Programa de Cultura del Trabajador tiene los siguientes objetivos: I - posibilitar el acceso y el desarrollo de los productos y servicios culturales; II - estimular la visita a establecimientos culturales y artísticos; III - incentivar el acceso a eventos y espectáculos culturales y artísticos.
Párrafo 1. Para los fines de este Programa, son definidos servicios y productos culturales de la siguiente forma:
I - servicios culturales: actividades de cuño artístico y cultural, suministradas por personas jurídicas, cuyas características se orienten a las áreas culturales previstas en el párrafo segundo.
II- productos culturales: bienes materiales de cuño artístico y cultural, producidos por personas físicas o jurídicas cuyas características se orienten a las áreas culturales previstas en el segundo párrafo.
Párrafo 2. Se consideran áreas culturales, para fines del dispuesto en los incisos I e II del primer párrafo: I - artes visuales; II - artes escénicas; III - audiovisual; IV - literatura y humanidades; V - música; y VI- patrimonio cultural.
Artículo 3. Queda establecido el Bono-Cultura, de carácter personal e intransferible, valido en todo el territorio nacional, para el acceso y el desarrollo de los productos y servicios culturales, en el ámbito del Programa de Cultura del Trabajador.
 
Conozca todas las novedades del Proyecto de Ley en curso en el blog que el Ministerio de Cultura de Brasil ha dispuesto para ello:
http://blogs.cultura.gov.br/valecultura Fin